El Gobierno de Santa Cruz confirmó que el jueves 29 de octubre convocará a los gremios de Salud, Educación y la Administración Central para iniciar una nueva ronda de negociaciones salariales. Así lo anunció el secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, durante una entrevista en la que abordó los reclamos de los trabajadores estatales.
El funcionario sostuvo que la convocatoria responde a un compromiso asumido en la última paritaria, cuando las partes acordaron retomar la negociación colectiva durante la segunda quincena de octubre. También explicó que, después de estos tres sectores, se completará el cronograma con los restantes ámbitos de la administración pública.
La fecha de inicio está definida, pero todavía no hay una propuesta salarial concreta anunciada por el Ejecutivo. Según Aravena, los porcentajes y los fundamentos de cada reclamo se conocerán durante las reuniones con los representantes sindicales.
Aravena explicó que las primeras negociaciones corresponderán a Salud, Educación y la Administración Central, sectores que concentran una mayor cantidad de trabajadores de la administración pública provincial.
El funcionario aclaró que calificarlos como las paritarias «más grandes» no significa que sean las únicas importantes. Según indicó, existen otras negociaciones con particularidades y complejidades propias, que también serán incorporadas al cronograma.
"Comenzamos a convocar a negociación colectiva para el próximo jueves", señaló durante la entrevista. Luego precisó que la convocatoria alcanza a los tres sectores mencionados y que posteriormente se completará la agenda con el resto de los gremios.
La organización de las reuniones también dependerá de la disponibilidad de los funcionarios que deben participar en las discusiones y tomar decisiones. Aravena sostuvo que el Gobierno busca ordenar las convocatorias para garantizar que estén presentes los responsables de evaluar los planteos y las posibilidades económicas.
Uno de los principales interrogantes de los trabajadores estatales es cuánto ofrecerá el Gobierno provincial en esta nueva ronda de negociaciones. Sobre ese punto, Aravena evitó adelantar porcentajes y sostuvo que primero deberán escucharse las demandas de los gremios.
El secretario de Estado señaló que los sindicatos expondrán sus necesidades, los fundamentos de sus pedidos y las alternativas que consideran necesarias para recomponer los salarios. A partir de allí, afirmó, comenzará la discusión sobre un eventual incremento.
«Tenemos que justamente amalgamar entre la necesidad, el reclamo, el pedido y las posibilidades», expresó. También manifestó su expectativa de alcanzar un acuerdo, aunque no precisó qué porcentaje podría ofrecer el Ejecutivo.
El funcionario reconoció que las negociaciones salariales implican evaluar distintas variables, entre ellas la situación económica de los trabajadores, los recursos disponibles y el equilibrio fiscal de la Provincia.
"El mejor sueldo es el que se puede pagar, no el que uno desearía pagar", afirmó, al explicar el criterio con el que el Gobierno pretende encarar las reuniones.
Aravena anticipó que las primeras audiencias podrían ser extensas, debido a la cantidad de temas que suelen plantearse al comienzo de una nueva negociación salarial.
Durante la entrevista, Aravena también fue consultado por la medida de fuerza anunciada por la Asociación de Profesionales de la Salud de Santa Cruz (APROSA) y por la posibilidad de que la protesta se mantuviera pese a la convocatoria a paritarias.
El funcionario manifestó que el Gobierno esperaba que la organización revisara su decisión tras recibir la notificación de la nueva instancia de negociación.
«Nosotros aspiramos a que hoy revean la situación en función de la notificación de la convocatoria a la paritaria», sostuvo.
Aravena consideró que llegar a una mesa de negociación en medio de un conflicto no es el escenario ideal y argumentó que una medida de fuerza puede generar demoras y discusiones que, a su entender, podrían desarrollarse dentro del ámbito paritario.
Sin embargo, hizo una aclaración sobre el origen de la convocatoria: aseguró que no se trata de una respuesta a la medida de APROSA, sino del cumplimiento de un compromiso previo con el conjunto de los gremios.
«La convocatoria para la paritaria no es consecuencia de una medida de APROSA», remarcó.
De esta manera, el Gobierno ratificó la fecha prevista para iniciar la discusión salarial, mientras que Aravena expresó su expectativa de que la convocatoria permita encauzar los reclamos en una mesa formal de negociación.
Otro de los ejes de la entrevista fue la utilización de los índices de inflación como referencia para discutir los aumentos salariales. Durante el diálogo, se mencionaron estimaciones de inflación acumulada y proyecciones para los últimos meses del año, además de los indicadores elaborados por universidades y organizaciones sindicales.
Aravena no confirmó esos porcentajes como una base acordada para las paritarias y sostuvo que las cifras concretas deberán formar parte de los planteos que presenten los sindicatos.
El funcionario afirmó que el Gobierno escucha los distintos argumentos, pero que actualmente toma como referencia las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
"Tenemos que necesariamente referirnos a los índices oficiales", explicó.
También fue consultado por los relevamientos alternativos del costo de vida realizados en la región, entre ellos los vinculados con la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y las mediciones mencionadas durante la entrevista en Puerto Deseado, Caleta Olivia y Las Heras.
Sobre ese punto, Aravena reconoció el trabajo de las universidades y destacó que pueden aportar información relevante. No obstante, señaló que el Gobierno considerará esos indicadores en la medida en que se oficialicen.
El debate resulta especialmente importante para los gremios que buscan que las recomposiciones salariales acompañen la evolución de los precios. En la entrevista, el funcionario no anticipó si la propuesta provincial buscará igualar la inflación ni precisó qué indicador se utilizará para establecer una eventual pauta de aumento.
Aravena indicó que seguramente participará algún representante del Ministerio de Economía para explicar los números de la Provincia y evaluar los pedidos sindicales.
En relación con la presencia del ministro, aclaró que todavía no había podido confirmarla, debido a que el día anterior había mantenido actividades en la zona centro y regresado tarde a Río Gallegos.
El secretario de Estado explicó que la intervención del área económica forma parte de la modalidad de trabajo que el Ejecutivo viene utilizando en las negociaciones.
La intención, según señaló, es que los gremios expongan sus necesidades y que el Gobierno presente los recursos y las limitaciones presupuestarias que condicionan las respuestas posibles.
Durante la entrevista también se consultó a Aravena por las posibilidades de alcanzar un acuerdo salarial favorable a los trabajadores, especialmente ante las dificultades económicas y la falta de aprobación de una herramienta de financiamiento estratégico para Santa Cruz, mencionada durante el diálogo.
El funcionario cuestionó que la Provincia no haya podido contar con ese instrumento y sostuvo que, a su entender, se perdieron oportunidades para Santa Cruz.
Sin embargo, evitó detallar cuánto dinero podría destinarse a los aumentos o qué margen de negociación tiene actualmente el Ejecutivo.
Explicó que el Gobierno busca mantener una administración prudente de los recursos y transparentar la situación económica antes de asumir nuevos compromisos.
"Es una política de sincerar los números y de decir lo que realmente tenemos", afirmó.
Aravena agregó que anticipar públicamente hasta dónde puede llegar la oferta salarial podría condicionar el proceso de negociación. Por ese motivo, sostuvo que los márgenes económicos deberán discutirse una vez que los gremios presenten formalmente sus pedidos.
La definición deja pendiente uno de los puntos centrales de la próxima ronda paritaria: cuánto puede ofrecer el Gobierno y qué respuesta dará a los sindicatos que reclaman una recomposición de los ingresos frente a la inflación.
La situación del personal policial también fue abordada durante la entrevista. Consultado sobre la posibilidad de otorgar un tratamiento especial a ese sector, Aravena explicó que la discusión salarial de Seguridad tiene una estructura diferente de la negociación colectiva tradicional.
La diferencia, según precisó, está vinculada con la forma en que se organiza la mesa salarial y con la ausencia de una estructura sindical equivalente a la de otros sectores de la administración pública.
"La mesa salarial de Seguridad es diferente, no tiene una estructura paritaria", señaló.
El funcionario aclaró que esa particularidad no significa que se haya definido un tratamiento salarial individual para el sector. Por el contrario, indicó que el Gobierno priorizará inicialmente las negociaciones que abarcan a la mayor cantidad de trabajadores y luego completará el cronograma.
Por el momento, no informó una fecha específica para la discusión salarial de la Policía ni adelantó porcentajes para ese personal.(El Diario Nuevo Día, en base a una entrevista realizada a Javier Aravena por El Caletense Radio).
FUENTE: DIARIO NUEVO DIA




