En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, César Herrera, integrante del Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, dio detalles del relevamiento del costo de vida en la región patagónica y las diferencias que registran respecto de los valores publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El especialista explicó que el equipo calcula la canasta básica de alimentos a partir de una selección definida por el INDEC, mediante un relevamiento electrónico de precios en supermercados. Con esos datos, calculan el costo para un adulto equivalente y luego lo trasladan a un hogar compuesto por dos adultos y dos niños pequeños.
A partir de ese cálculo, utilizan la inversa del coeficiente de Engel para obtener la canasta básica total, que permite establecer las líneas de indigencia y pobreza.
“Estamos hablando de $600.000 para la canasta básica de alimentos y nosotros estamos arriba de los $900.000 en todas las ciudades de la Patagonia”, señaló Herrera al comparar los valores de referencia del INDEC con los obtenidos por el Observatorio.
En cuanto a la canasta básica total, la diferencia también es significativa. “Tenemos un 28%: $1.630.000 la canasta del INDEC y la nuestra está en $2.100.000 en la mayoría de las ciudades, con lo cual verifica precios superiores aquí en Patagonia”, afirmó.
Herrera indicó que recientemente mantuvieron reuniones con el INDEC para avanzar en el desarrollo de un Índice de Precios al Consumidor (IPC) para ciudades patagónicas. “Pudimos cotejar muchísimas dudas técnicas, teóricas y prácticas y, en líneas generales, estamos viendo ahora a fin de año cómo mejoramos un poco la metodología”, explicó.
La automatización de las mediciones económicas
Herrera también se refirió a los avances metodológicos que lleva adelante el Observatorio para agilizar el relevamiento de precios y el cálculo de los indicadores económicos.
“Desde que uno da un enter y entra a los supermercados, obtiene los precios, esos precios una red neuronal los cataloga, después hace el cálculo que hacíamos manualmente y toma ese cálculo y entrega automáticamente el del adulto equivalente”, detalló.
El objetivo es extender esta automatización a otros indicadores vinculados con “la pobreza, la indigencia, el mercado laboral y el nivel de actividad económica”.
El equipo trabaja para desarrollar tableros de control que permitan monitorear distintas variables y contar con información actualizada sobre la evolución económica de la región.
La Patagonia registró precios un 28% superiores
Al analizar la diferencia entre los precios patagónicos y los valores nacionales, Herrera precisó que el porcentaje obtenido por el Observatorio es del 28%.
“En el año 2024 los precios en Patagonia aumentaron cerca de un 20% por encima del país. Esto medido a través de otro instrumento que es un índice de precios”, explicó.
El Observatorio realiza estas mediciones desde aproximadamente 2009. Herrera explicó que, en una primera etapa, la diferencia de precios rondaba el 10%, pero posteriormente aumentó hasta ubicarse en torno al 20% y alcanzar el 28% en las mediciones actuales.
De todos modos, aclaró que los resultados también están atravesados por las diferencias metodológicas entre el trabajo del Observatorio y el organismo nacional.
Transporte, vivienda y servicios: otros rubros bajo análisis
El Observatorio estudia los componentes del costo de vida que tienen un peso importante en la economía de los hogares patagónicos.
Entre ellos mencionó alimentos y bebidas, transporte y comunicaciones, junto con los gastos vinculados con la vivienda y los servicios.
El equipo realiza pruebas en Comodoro Rivadavia y luego extiende las mediciones a otras ciudades de la Patagonia. En ese marco, ya concretó dos relevamientos del mercado de alquileres en Comodoro.
Según indicó, esos estudios muestran un estancamiento de los precios, aunque aclaró que los valores continúan siendo importantes para las personas con ingresos bajos.
“Hay una tendencia hacia la informalización, cambiamos empleos en toda Patagonia, empleos formales, privados con altos niveles salariales, por empleos informales y en líneas generales de cuentapropismo”, advirtió.
Río Gallegos, entre las ciudades más caras de la región
Al comparar los valores entre las distintas localidades patagónicas, Herrera señaló que, en términos generales, no existen diferencias demasiado pronunciadas en la evolución de los precios, aunque algunas ciudades presentan costos más elevados.
“Más o menos los precios varían parecido, pero Gallegos sigue siendo la más cara”, afirmó.
En su análisis, explicó que Tierra del Fuego presenta una de las canastas más bajas debido a que no tiene el impuesto al valor agregado (IVA).
En la región de Comodoro Rivadavia, en tanto, señaló que se observan precios más altos en Comodoro y Rada Tilly que en Trelew y Puerto Madryn.
También recordó que, en algunas mediciones anteriores, los precios en Esquel eran relativamente elevados, aunque posteriormente comenzaron a mostrar un comportamiento más cercano al registrado en el valle.
Herrera aclaró que estas comparaciones corresponden específicamente a la canasta básica de alimentos y la canasta básica total, utilizadas para determinar las líneas de indigencia y pobreza y los indicadores asociados.
Un índice anticipativo para medir la actividad económica
Por último, el integrante del Observatorio explicó que el equipo trabaja en nuevos instrumentos para seguir la evolución de la actividad económica y anticipar posibles cambios en las distintas ciudades.
En ese marco, señaló que ya cuentan con un tablero de control que probablemente también se aplique en Río Gallegos, a partir de un conjunto de series que permitirán construir un índice anticipativo del nivel de actividad económica.
Herrera explicó que existe una diferencia entre un indicador y un índice. Mientras que un indicador mide una variable específica en relación con otra, un índice requiere un trabajo metodológico más amplio para integrar distintas mediciones.
“El índice anticipativo del nivel de actividad económica lo tenemos para Comodoro y lo vamos a presentar para Gallegos y para las provincias”, adelantó.
El desarrollo contempla cerca de 50 variables, entre series originales y desestacionalizadas, que permiten analizar el comportamiento de diferentes sectores de la economía.
Como ejemplo, señaló que el índice permitirá observar si el nivel de actividad se encuentra por encima o por debajo de su promedio y si muestra una tendencia ascendente o descendente.
“En las primeras pruebas que tenemos aquí en Comodoro Rivadavia es como que la ciudad habría dejado de caer, en kilowatt/hora, en metros cuadrados de construcción, en metros cúbicos de cemento, en metros cúbicos de combustible”, explicó.
No obstante, aclaró que todavía se trata de un trabajo en desarrollo. “Todo ese conjunto de series pareciera que habíamos dejado de caer, pero todavía es un trabajo que va a ver la luz en los próximos meses”, finalizó.
FUENTE: TIEMPO SUR




