La senadora nacional por Santa Cruz, Alicia Kirchner, manifestó su rechazo a la reforma del régimen de Zonas Frías impulsada por el Poder Ejecutivo Nacional, durante la jornada en la que la bancada peronista se retiró del recinto en desacuerdo con la medida, que finalmente fue aprobada por el Senado con 38 votos a favor y 8 en contra.
En declaraciones a Canal 2 de Caleta Olivia desde el Palacio Legislativo, la legisladora advirtió sobre el impacto económico que tendrá la modificación para los hogares patagónicos y cuestionó que la continuidad de los beneficios quede sujeta a la decisión del Gobierno mediante un decreto presidencial.
“Santa Cruz es una zona fría y más que fría, es congelada y abandonada. Este cambio a nuestra provincia la perjudica tremendamente, porque nosotros teníamos establecido por ley el descuento. Ahora va a ser un decreto del Poder Ejecutivo que demuestra qué pueden esperar ustedes de la insensibilidad que tiene este Gobierno hacia la gente, hacia la familia santacruceña”, sostuvo.
En cuanto al impacto en los usuarios residenciales, habló de las diferencias entre el esquema vigente y el propuesto por el Gobierno: “Con la ley anterior, como yo lo expliqué en la última sesión, una familia promedio te saldría 283.110 pesos. Con el cambio que quiere hacer el Gobierno, esa familia pagaría 358.050 pesos. ¿Por qué? Porque el descuento iría solamente sobre el precio del gas, no sobre el transporte del gas y la distribución; eso se pagaría completo, no habría más descuentos”.
También se refirió al alcance de la modificación y señaló que “la zona fría y la zona ampliada alcanzaría a 3.400.000 familias”, mientras que, en Santa Cruz, “solamente afecta a más de 115.000 familias”. En ese contexto, afirmó: “Esto es una barbaridad, es no entender el país. Además quieren ordenar los números; yo estoy de acuerdo con que se ordenen los números, pero con la gente adentro, no con la gente afuera”.
La senadora criticó igualmente los argumentos expuestos por las autoridades de la cartera energética nacional durante el debate en comisiones y planteó dudas sobre el mecanismo previsto para definir los beneficios.
“Con la propuesta que hizo la secretaria de Energía, la señora (María Carmen) Tettamanti, lo explicó muy bien: no va a haber el cambio que estaba establecido por ley, sino que queda en manos de un decreto. ¿Y ustedes qué me garantizan con un decreto del Presidente actual? ¿Qué me garantizan que van a contemplar a la familia santacruceña? Además, toda la gente va a empezar a sufrir un enorme costo, más del 50%”, esgrimió.
Durante la entrevista, se refirió a las expresiones de otros integrantes de la Cámara Alta y reprochó: “Escuchaba al senador (Eduardo) Vischi hablando de lo triste que es cuando hay insensibilidad. Bueno, maniféstemelo en los hechos concretos, no puede haber un gobierno insensible con, como dicen ellos, los argentinos de a pie”.
A propósito, remarcó: “Me parece que ahora hay argentinos de a pie y argentinos de bien. La verdad que es terrible. Primero es la persona, primero es la familia argentina, y nosotros vamos a luchar por eso. Yo no voy a dar un voto ciego, yo voy a luchar por la familia argentina”.
Por otra parte, consultada acerca de los proyectos vinculados con la reforma del Banco Central debatidos en el Congreso, explicó su rechazo a la iniciativa y cuestionó los cambios planteados en materia de estabilidad y empleo: “Tampoco hemos estado de acuerdo en general porque el artículo que define todo es el artículo 3, que ha cambiado, donde busca la estabilidad monetaria”.
Seguidamente, subrayó: “Ahora, ¿la estabilidad monetaria es lo primero? Está bien la estabilidad monetaria, pero también que la misma responda a la generación de empleo y al desarrollo socioeconómico de un país. ¿Y eso no está abarcado en la reforma? No, lo sacaron. Entonces todo esto responde a intereses externos, no a lo que necesitan los argentinos y argentinas“.
fuente: la opinión austral




