En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, Marisol Espino, directora provincial de Fauna y Áreas Protegidas del Consejo Agrario Provincial, se refirió a la inauguración de nuevas instalaciones en la pingüinera de Cabo Vírgenes y al plan integral de desarrollo de la reserva.
“Esta inauguración marcó un rumbo de hacia dónde queremos ir con las áreas protegidas y qué queremos hacer”, señaló Espino.
Entre las obras inauguradas se encuentra la refacción de los senderos, además del levantamiento de los alambres caídos y la colocación de nuevos postes.
“El alambrado de Cabo Vírgenes está puesto a una altura tal que el pingüino pueda pasar por debajo del alambre fácilmente y que nos impida a nosotros como personas meternos a la zona de los nidos y con mayor fragilidad ambiental”, explicó.
También se renovó el mirador con la colaboración de la ONG Por el Mar, la Petrolera Santa María, la estancia Monte Dinero y el Gobierno provincial.
“No me imaginé que en menos de 1 año ya lo íbamos a tener listo”, destacó.
Un plan integral para la reserva
Además de las obras realizadas, Espino destacó el desarrollo de un masterplan para la reserva, que contempla nueve estaciones diferentes destinadas a agregar valor a los recursos naturales, culturales e históricos de Cabo Vírgenes.
“Para ir a la pingüinera nosotros necesitamos tener un sendero, información, qué es lo que estamos viendo, cómo se comportan los pingüinos, qué comen, todo este tipo de cosas”, explicó.
También se trabajó sobre la infraestructura necesaria para los visitantes. En este sentido, se refaccionó completamente la Casa Alpina.
“Se parcharon las paredes, los baños, se cambió la grifería, se cambiaron mochilas, todo lo que hace al funcionamiento básico de la prestación de servicio”, detalló.
“Es poner la infraestructura para el uso público”, agregó.
Espino también señaló que la reserva cuenta con un centro de interpretación construido en 2010 que permanece vacío.
“Una de las cosas que más suma en una experiencia así es poder tener un lugar en donde te ayuden a interpretar lo que acabas de ver”, manifestó.
Según explicó, tampoco existe actualmente infraestructura de visitación, por lo que el desarrollo del centro de interpretación constituye la siguiente etapa del masterplan. “El día de ayer se dio el compromiso para que esto quede antes de mayo”, informó.
Para Espino, la concreción de este espacio permitiría mejorar la experiencia de quienes recorren la reserva.
“Ya no solamente sería viajar 3 horas para sacarte la foto con el kilómetro cero de la ruta 40 y con los pingüinitos sino que también tendrías un lugar para estar tranquilo, estirar tus piernas un rato, que el viento no te pegue en la cara, no pasar frío y que aparte de eso te da información y enriquezca tu experiencia de ir hasta allá”, sostuvo.
La llegada de los pingüinos
Respecto del inicio de la temporada, Espino recordó que los pingüinos macho empiezan a llegar en septiembre.
Actualmente, Cabo Vírgenes cuenta con “125.000 parejas activas”. ”Ayer hemos visto unos 300 ó 400 llegar, fue maravilloso”, contó.
“En septiembre llegan los machos, empiezan a hacer el nido y esperan a la hembra. Generalmente las hembras empiezan a llegar en octubre”, indicó.
El camino hacia Cabo Vírgenes
Espino también se refirió al acceso a la reserva. “Es un camino difícil por el tipo de material que tiene, es de greda, eso significa que cada vez que hay lluvia todo el trabajo que hiciste se vuelve a complicar”, detalló.
“Ahí también se nota el respaldo del gobernador porque cuando le dijimos que necesitábamos hacer algo con el camino, le pidió a Vialidad que nos diera apoyo”, remarcó.
Espino aclaró que, si bien no se trata de un camino de ruta, actualmente es transitable para cualquier tipo de vehículo, aunque todavía demanda unas tres horas de recorrido.
“Sí va a tomarte un buen tiempo, son 3 horas todavía, pero no vas a dejar tu tren delantero cuando vayas”, aseguró.
También destacó el acompañamiento de la Petrolera Santa María, que colaboró con materiales, logística y alimentos.
“No es una ruta de asfalto, pero está mucho mejor”, remarcó.
Nuevas estaciones y desarrollo de la reserva
Espino explicó que el trabajo realizado forma parte de un proyecto más amplio que busca definir las prioridades de desarrollo de Cabo Vírgenes a partir de la historia de la reserva.
“A través de estos 40 años de legado, hemos podido identificar cuáles son las cosas que más le llaman la atención a la gente”, señaló.
A partir de ese relevamiento se identificaron los valores de conservación de la reserva, tanto desde el punto de vista ecosistémico como cultural e histórico, y se elaboró “un listado de prioridades”.
Entre las propuestas se contempla el desarrollo de bicisendas y espacios para caminar, además de lugares protegidos del viento para realizar experiencias de trekking con visualización de aves y fauna.
“Todas estas cosas las hicimos en este plan integral de desarrollo”, indicó.
El próximo paso será avanzar con el centro de interpretación, el fortalecimiento del kilómetro cero de la Ruta 40 y las distintas estaciones contempladas en el plan.
“En la Ciudad del Nombre de Jesús encontramos un desafío muy grande para hacer infraestructura sin dañar el potencial material arqueológico y sin modificar lo que estaba en el ambiente”, agregó.
La propuesta contempla pasarelas elevadas y materiales que permitan observar el espacio y, a la vez, proyectar imágenes de cómo se veía en aquellos momentos.
“Todo está muy pensado, con mucho desarrollo”, concluyó.
fuente: tiempo sur




