La derrota frente a España por 1 a 0 en la final del Mundial 2026 marcó el final de un nuevo ciclo mundialista para la Selección Argentina. Después de alcanzar su séptima final en la historia, la delegación comenzó el regreso desde Estados Unidos, aunque no todos los futbolistas emprendieron viaje rumbo al país.
Horas después de la final, la AFA confirmó que diez integrantes del plantel no regresarían junto al resto de la delegación y viajarían directamente a sus respectivos clubes o iniciarían unos días de descanso antes de reincorporarse a la actividad.
Los futbolistas que no estarán en el vuelo hacia Ezeiza son:
En el caso de Messi y De Paul, ambos permanecerán en Estados Unidos. El capitán argentino continuará unos días en Miami junto a su familia y luego viajará de manera particular a Rosario para visitar a su padre, quien atravesó problemas de salud durante el Mundial.
El vuelo que partirá desde Estados Unidos llegará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza con 16 futbolistas. La delegación estará integrada por Emiliano “Dibu” Martínez, Marcos Senesi, Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Lisandro Martínez, Nicolás Otamendi, Facundo Medina, Leandro Paredes, Valentín Barco, Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Alexis Mac Allister, Nicolás González, Giuliano Simeone, Thiago Almada y José Manuel López.
A diferencia de lo ocurrido tras la consagración en Qatar 2022, la AFA no organizará ningún acto de bienvenida para el plantel. Una vez que el vuelo aterrice en Ezeiza, la delegación quedará desafectada y cada integrante seguirá su propio camino. Algunos futbolistas permanecerán unos días en la Argentina para descansar junto a sus familias, mientras que otros viajarán inmediatamente para reincorporarse a sus clubes de cara al inicio de la nueva temporada.
La Asociación del Fútbol Argentino, en nombre de los jugadores, el cuerpo técnico, la dirigencia y todo el staff de la Selección Argentina, quiere expresar su más profundo agradecimiento a cada argentino que acompañó al equipo durante la Copa del Mundo 2026. En cada estadio, en cada ciudad y desde cada rincón del país, el aliento fue una fuerza permanente que impulsó al seleccionado a llegar nuevamente hasta la final.
El cariño recibido durante todo el camino, las banderas, los mensajes, las caravanas, los abrazos y el respaldo incondicional demostraron, una vez más, que la Selección es patrimonio de todos los argentinos. Cada futbolista sintió ese apoyo dentro de la cancha y cada integrante de la delegación tuvo el orgullo de representar a un pueblo que nunca dejó de creer y de acompañar. El resultado final no alcanzó para cumplir el sueño del bicampeonato, pero sí reafirmó un vínculo que trasciende cualquier resultado.
Tras la final, algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso. En tanto, una parte de la delegación, integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff, regresará a la Argentina mañana, con arribo previsto alrededor de las 17.
Gracias por estar siempre, en las alegrías y también en los momentos difíciles. Porque la camiseta la defendemos entre todos, y el orgullo de representar a la Argentina seguirá siendo el motor para afrontar los desafíos que vendrán.
fuente: la opinión austral




