Un colectivo de larga distancia cayó desde un puente sobre la Ruta Nacional 7, en jurisdicción de Carmen de Areco, provincia de Buenos Aires, durante la mañana de este viernes 17 de julio, en medio del temporal que afecta a gran parte del territorio bonaerense. El accidente dejó varios pasajeros heridos y motivó un amplio operativo de rescate con la participación de bomberos, policías, ambulancias y personal sanitario.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades y los testimonios de pasajeros, la unidad volcó cuando transitaba sobre un puente que atraviesa el Arroyo La Guardia y terminó cayendo desde una altura estimada de entre seis y ocho metros.
Hasta el momento, las autoridades no informaron un balance oficial sobre la cantidad total de heridos ni precisaron el estado de salud de todas las personas que viajaban en el colectivo.
El siniestro se produjo en el kilómetro 135 de la Ruta Nacional 7, cuando el micro circulaba en dirección hacia la provincia de Buenos Aires.
Las primeras hipótesis apuntan a que una fuerte ráfaga de viento desestabilizó la unidad mientras ascendía al puente. Esa versión fue aportada por pasajeros que viajaban en el colectivo y aún no fue confirmada oficialmente mediante las pericias.
Uno de los pasajeros, identificado como Maximiliano, relató en declaraciones al canal TN cómo fueron los instantes previos al accidente.
“Estábamos subiendo al puente. Aparentemente una ráfaga de viento nos hizo volcar. Hay gente que en este momento está siendo atendida.”
Según explicó, luego de perder el control el colectivo cayó desde varios metros de altura.
Maximiliano indicó que en el micro viajaban aproximadamente veinte personas, provenientes principalmente de Córdoba y San Luis.
En su caso particular, señaló que había abordado el servicio en la ciudad cordobesa de Laboulaye con destino a Buenos Aires.
También confirmó que entre los pasajeros viajaban menores de edad.
“Había un niño, un bebé, que fue atendido.”
El bebé fue asistido por los equipos de emergencia y posteriormente derivado al hospital de Carmen de Areco junto con otros pasajeros lesionados.
Uno de los datos que surgió durante las primeras horas posteriores al accidente estuvo relacionado con uno de los conductores del micro.
Siempre según el testimonio de Maximiliano, en la unidad viajaban dos choferes y uno de ellos habría abierto una puerta lateral cuando el colectivo todavía estaba en movimiento para arrojarse antes de la caída.
“Había una persona atrapada y aparentemente cuando ocurrió el hecho, uno de los choferes intentó saltar. Intentó abrir la puerta lateral en marcha e intentó saltar. Ahora no lo encuentran.”
El pasajero agregó que la información le fue transmitida por el conductor que permaneció en el lugar tras el accidente.
“Saltó durante el impacto. Se dio cuenta de que iba a pasar algo y saltó. Fueron segundos de caos. El que manejaba fue el que me contó esto.”
Hasta este viernes por la mañana, las autoridades no habían confirmado oficialmente esa versión ni informado sobre la situación del conductor mencionado.
Tras el accidente se desplegó un operativo de emergencia con la participación de Bomberos Voluntarios, efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Policía Vial de San Andrés de Giles, ambulancias, personal sanitario y equipos de Corredores Viales.
Las primeras tareas estuvieron enfocadas en rescatar a los pasajeros que permanecían atrapados dentro del colectivo, brindar asistencia médica a los heridos y trasladarlos al hospital de Carmen de Areco.
Fuentes policiales indicaron que no se registraban víctimas fatales y que todos los pasajeros fueron retirados del vehículo.
Las tareas continuaban durante la mañana para completar las pericias y remover la unidad siniestrada.
El micro pertenecía a la empresa Vía TAC.
Según la información conocida hasta el momento, el servicio había partido desde la ciudad cordobesa de Laboulaye, incorporó pasajeros provenientes de San Luis y se dirigía hacia la provincia de Buenos Aires.
El destino final del recorrido era la localidad bonaerense de Moreno.
Las condiciones meteorológicas complicaban tanto la circulación vehicular como el trabajo de los equipos de emergencia.
Las fuertes ráfagas de viento y las lluvias registradas en la zona forman parte de las primeras líneas de investigación sobre las causas del accidente, aunque las autoridades aclararon que será necesario esperar el resultado de las pericias para determinar qué ocurrió.
Los investigadores deberán establecer si el temporal fue el único factor que provocó la pérdida de control del colectivo o si existieron otros elementos vinculados al estado de la calzada, la velocidad de circulación o las condiciones mecánicas de la unidad.
Mientras tanto, la circulación sobre la Ruta Nacional 7 permanecía con restricciones para permitir el desarrollo del operativo de rescate, la asistencia a los pasajeros y las tareas de investigación del siniestro.
fuente: la opinión austral




