La Fundación Ovillo Terapeutico trabaja desde hace un tiempo en la salud mental comunitaria, con un enfoque interdisciplinario y preventivo que busca el bienestar psicológico y social de las personas dentro de su entorno social, familiar y territorial.
Este enfoque prioriza la prevención de enfermedades y la promoción de la salud mental sobre la cura o internación. Actúa en el lugar donde viven y se relacionan las personas, considerando determinantes sociohistóricos y culturales e incluye equipos de enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, médicos y, esencialmente, la participación de los propios usuarios y sus familias, enfocándose en la calidad de vida y los derechos humanos, no solo en la eliminación de síntomas. Esta perspectiva busca transformar los modelos manicomiales o asilares hacia una atención más descentralizada, digna y comunitaria.
En este sentido, hace tiempo había propuesto su postulación para formar parte de la Universidad del Paciente y la Familia, un centro de innovación académica que tiene por objetivo ofrecer formación acreditada a pacientes, familiares, cuidadores, voluntarios y a los profesionales que les atienden en colaboración con universidades, sociedades científicas y fundaciones. Su misión principal es el empoderamiento de los pacientes a través de la educación, para garantizar la participación activa en la toma de decisiones y la puesta en valor de la experiencia de enfermar.
En diálogo con TiempoSur, Alfredo Jaramillo, referente de Ovillo Terapeutico, confirmó que la organización comunitaria ha sido aceptada como Miembro Asociado de la Universidad del Paciente y la Familia, lo que no sólo colaborará en el mejoramiento de las acciones comunitarias que abordarán desde este 2026, sino que también significa un reconocimiento para la tarea realizada hasta la actualidad.
“Para nosotros, como organización, es muy significativo. Primero porque la experiencia de vida de los pacientes y los familiares es un tema que para Ovillo Terapéutico, es parte de la agenda de trabajo que llevamos adelante”, remarcó Jaramillo al explicar que “como fundación somos integrante del Órgano de Revisión de Salud Mental, en representación de las organizaciones en la provincia de Santa Cruz, y la participación de la Universidad del Paciente y la Familia también nos permite problematizar la voz de los usuarios, usuarias y familiares en su tratamiento y también en todo lo que conlleva el sistema de salud”.
Consultado sobre las acciones a seguir junto a la institución internacional, adelantó: “Mantuvimos una reunión con la doctora Emilia Arrighi, que es la directora general de la Universidad del Paciente y la Familia, y eso nos permitió acordar algunos puntos de trabajo, entre ellos capacitaciones para nuestros equipos respecto a la importancia de la experiencia vivida de los familiares y pacientes, y también la posibilidad de difundir espacios de formación y capacitación y eventualmente algunos proyectos que podamos articular de forma conjunta para nuestra comunidad”.
Fuente: Tiempo sur


