Marco Lavagna presentó su renuncia como director del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), organismo clave que mide inflación y pobreza. Su salida ocurre tras la publicación del nuevo índice de precios al consumidor (IPC) y en un momento de tensión interna por salarios congelados y falta de actualización salarial.
Lavagna asumió al frente del INDEC en diciembre de 2019 y mantuvo la transparencia del organismo, continuando la normalización iniciada por Jorge Todesca tras años de manipulación de datos durante la intervención de Guillermo Moreno entre 2007 y 2015.
Este nuevo IPC busca reflejar de manera más precisa el impacto real de los precios en los hogares argentinos.
Sin embargo, en el organismo se registraba malestar por salarios congelados y precariedad laboral. Varios técnicos habían iniciado búsquedas de trabajo fuera del INDEC o adelantado jubilaciones, lo que generó tensión en el personal. Los trabajadores también reclaman la independencia del INDEC del gobierno, con salarios dignos, carrera administrativa y concursos transparentes para los cargos de conducción.
La renuncia de Lavagna ocurre en un momento políticamente sensible, ya que los datos del IPC influyen directamente en la economía y en la percepción pública sobre la inflación y el costo de vida.
Con la salida de Marco Lavagna, el INDEC enfrenta ahora un desafío adicional: mantener la continuidad y la transparencia en la medición de indicadores económicos clave, mientras asegura condiciones laborales adecuadas para sus técnicos y especialistas.
fuentes: ADNSUR




