Un llamado telefónico de una mujer alertó a la Policía sobre la presencia de su expareja en las inmediaciones de su domicilio, pese a que tenía una prohibición de acercamiento vigente. La situación ocurrió en los 400 Departamentos, en el monoblock 40, segundo piso, de Río Gallegos.
Personal del Comando de Patrullas, correspondiente al puesto 23, constató lo sucedido y dio intervención a la comisaría de jurisdicción.
Según el relato de una fuente policial, los hijos del hombre llegaron al lugar y, al advertir la presencia de los uniformados, se acercó un grupo de menores que intentó defenderlo. En ese contexto, comenzaron a arrojar piedras contra el personal para evitar que se lo llevaran.
En medio de la situación, el hombre aprovechó el momento para subir a los techos del edificio y amenazó con quitarse la vida. Ante el riesgo, los efectivos solicitaron colaboración y activaron el protocolo de emergencia para lograr que desistiera.
Finalmente, el hombre fue asistido y trasladado a un centro de salud mental. La intervención requirió la aplicación del protocolo de emergencia debido al riesgo que implicaba su permanencia en la parte superior del edificio.
El episodio reunió tres situaciones: el incumplimiento de una medida judicial, las agresiones con piedras contra el personal policial y la amenaza de arrojarse desde los techos.
FUENTE: LA OPINION AUSTRAL




