El presidente Javier Milei volvió a defender este jueves el rumbo económico de su Gobierno durante la 23° edición del Council of the Americas, realizada en el Hotel Alvear de Buenos Aires. Durante casi una hora, el mandatario reivindicó el programa de estabilización, la política de desregulación impulsada por Federico Sturzenegger y la reducción de la inflación, mientras lanzó fuertes críticas contra economistas, periodistas, empresarios y dirigentes que cuestionan el desempeño de su administración.
Ante empresarios, funcionarios y representantes del sector privado, Milei sostuvo que existe una “precariedad y pobreza analítica” en buena parte de las interpretaciones sobre la economía argentina. Según planteó, las críticas a su gestión no contemplan adecuadamente los indicadores que, a su criterio, muestran una mejora de las principales variables macroeconómicas.
“Frente a la precariedad intelectual, a la ignorancia y a la mala intención, la primera respuesta es, al mejor estilo de Milton Friedman: primero los datos”, afirmó.
El Presidente también utilizó su exposición para instalar un mensaje político de cara al futuro electoral. Dijo que espera que los argentinos “no quieran volver al pasado” y cuestionó nuevamente al kirchnerismo, a los medios de comunicación y a distintos sectores de la oposición.
>Uno de los principales ejes del discurso de Milei fue su enfrentamiento con los economistas que cuestionan los resultados del programa económico. El mandatario atribuyó esas críticas a la historia de decadencia de la Argentina y sostuvo que durante décadas se utilizaron herramientas de análisis que, según su visión, no permiten interpretar correctamente el proceso actual.
“Debe ser que como Argentina es una economía que se ha caracterizado en los 100 años previos a que nosotros llegáramos a la administración a ser un país decadente y además hacía más de 10 años que la economía no crecía”, sostuvo.
En ese marco, aseguró que algunos especialistas y organismos internacionales sí reconocieron la evolución de la economía durante su administración. Entre ellos mencionó a Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, y al economista Sebastián Galiani.
Milei también cuestionó las mediciones privadas y las encuestas que reflejan un deterioro de las expectativas sociales. En particular, relativizó los estudios basados en muestras de alrededor de 1.000 personas y reclamó que el análisis económico se concentre en estadísticas oficiales.
Su argumento se apoyó en variables como el consumo privado, el PBI y las exportaciones, indicadores que presentó como señales de una recuperación de la actividad. Sin embargo, los datos oficiales muestran una fotografía más heterogénea: el INDEC informó una tasa de desocupación del 7,8% en el primer trimestre de 2026 y un retroceso de 0,5% del estimador mensual de actividad económica correspondiente a mayo.
De esta manera, el discurso presidencial buscó contraponer los indicadores que el Gobierno considera favorables con las críticas vinculadas al empleo, el consumo y el poder adquisitivo.
>La inflación ocupó buena parte de la exposición presidencial. Milei recordó que al asumir había identificado la suba de precios como una de las principales demandas de la sociedad y sostuvo que uno de sus objetivos centrales fue reducirla de manera sostenida.
Durante su discurso comparó las tasas de inflación con las registradas al comienzo y al final de las administraciones anteriores. Según los valores que presentó, Néstor Kirchner asumió con una inflación anual de 3,7% y terminó con 8,5%; Cristina Fernández de Kirchner recibió una tasa del 8,5% y finalizó con 26,9%; Mauricio Macri comenzó con 26,9% y terminó con 53,8%; mientras que Alberto Fernández asumió con 53,8% y dejó el Gobierno con una inflación de 211%.
Milei contrastó esos números con la situación heredada en diciembre de 2023. Afirmó que recibió una inflación de 211,4% y que la tasa se redujo hasta 31,5%, por lo que sostuvo que durante su administración se produjo una caída del 85%.
La comparación, no obstante, refiere a tasas de inflación interanuales y debe distinguirse de la evolución mensual del IPC. El INDEC informó que la inflación minorista de julio de 2026 fue de 2,1% mensual y acumuló 33,8% en los últimos doce meses.
El Presidente utilizó esa desaceleración respecto del escenario recibido como uno de los principales argumentos para defender el programa de estabilización y su política monetaria.
Milei también puso el foco en la inflación mayorista y destacó especialmente el dato correspondiente a julio. Según el INDEC, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una suba mensual de 0,8%, acumuló un incremento de 16,6% en los primeros siete meses del año y alcanzó una variación interanual de 31,1%.
El dato representó una desaceleración frente al 1,1% de junio y fue la menor variación mensual desde mayo de 2025. Los productos nacionales aumentaron 0,8%, mientras que los importados subieron 0,5%.
La cifra fue utilizada por Milei para retomar una de sus promesas más llamativas. El mandatario había anticipado que realizaría un nuevo recital si la inflación comenzaba con cero. Por eso, durante su exposición anunció que cumpliría con la promesa.
“Mal que le pese a los medios y economistas, arrancó con cero, así que haré otro recital como había prometido”, afirmó.
El dato mayorista contrasta con el IPC de julio, que fue de 2,1%. Además, el resultado mayorista estuvo influido por distintos componentes, entre ellos una fuerte baja de los precios del petróleo crudo y el gas, que tuvieron una incidencia negativa sobre el índice.
De todos modos, Milei lo presentó como una señal del proceso de desinflación que busca consolidar su administración y como una confirmación de las proyecciones que había realizado al inicio de su mandato.
Otro de los momentos centrales del discurso estuvo relacionado con la política de desregulación. Milei respaldó energeticamente al ministro Federico Sturzenegger y reivindicó el proceso de eliminación de regulaciones que lleva adelante el Gobierno.
En términos particularmente duros, el Presidente aseguró que quienes cuestionan a Sturzenegger lo hacen porque el funcionario afecta intereses de empresarios y sectores acostumbrados a operar bajo protección estatal.
“La realidad es que cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana, criticándolo a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto. Por eso putean tanto cuando Federico hace su trabajo, y miren que sacó 17000 regulaciones”, afirmó el primer mandatario, a tono con el abrazo que le diera al ministro de Desregulación el lunes pasado, durante el homenaje al general San Martín, en la plaza que lleva su nombre, en Retiro. Sturzenegger quedó en el ojo de la tormenta luego del fracaso del capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros, que días atrás debió ser retirado del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
“¿Es justo defender un sistema corrupto para que se beneficie un empresario prebendario y su contraparte política?”, se preguntó Milei en otro tramo. “Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”, se exaltó. la situación generó un ambiente tenso entre aplausos y caras de incomodidad por el exabrupto.
Según Milei, la eliminación de regulaciones modifica las condiciones de competencia y obliga a las empresas a adaptarse. En esa línea, relativizó el cierre de compañías y sostuvo que la desaparición de algunas firmas forma parte de la reasignación de recursos propia de una economía de mercado.
“Así como aparecen empresas, otras desaparecen, es natural. Se van reasignando los recursos porque van cambiando las condiciones de la economía”, afirmó.
También cuestionó a las empresas argentinas que venden productos a precios superiores a los internacionales y utilizó como ejemplo el mercado textil. “Si quieren vender la misma remera que hacen los chinos, 5 o 10 veces más cara, digo, me parece que estamos en un problema”, sostuvo.
En relación con el mercado laboral, rechazó las críticas que hablan de un fuerte deterioro del empleo y afirmó: “El desempleo no está volando, está en 7,8 por ciento”. El dato coincide con la tasa de desocupación informada oficialmente por el INDEC para el primer trimestre de 2026.
Hacia el cierre de su presentación, Milei combinó la defensa de su programa económico con un mensaje político de fuerte contenido electoral. El Presidente volvió a cuestionar al kirchnerismo, a los medios y a los sectores que advierten sobre problemas sociales derivados de la caída del consumo y las dificultades para llegar a fin de mes.
También vinculó la caída de la natalidad con el crecimiento económico, el mercado laboral, el capital humano y el sistema previsional. En ese tramo volvió a criticar la legislación sobre interrupción voluntaria del embarazo y responsabilizó a quienes identificó con los “pañuelitos verdes” por parte de los problemas demográficos del país.
fuente: la opinion autral




