Aunque en la Argentina el inicio de la lactancia materna es casi universal, sostenerla en el tiempo se ha convertido en un verdadero reto social y económico. Según el informe "Lactancia en Argentina: situación, prácticas y determinantes", presentado por UNICEF, el 97% de las niñas y los niños inicia la lactancia al nacer; sin embargo, 7 de cada 10 menores de dos años han consumido fórmula infantil en algún momento, un fenómeno que cruza a todas las familias sin distinción de nivel socioeconómico. El dato cobra relevancia en la antesala del mes de la lactancia materna y de las V Jornadas Transdisciplinarias de Lactancia Materna que se desarrollarán el próximo 11 de agosto en la Universidad de Belgrano.
El documento revela un punto de quiebre pronunciado: a los 6 meses de vida, la tasa de Lactancia Materna Exclusiva (LME) cae drásticamente al 44,7%, ubicando al país por debajo de la meta del 50% fijada por la Asamblea Mundial de la Salud para el período 2025-2030. En promedio, la lactancia materna se abandona de forma definitiva a los 7,8 meses de vida.
Entre los especialistas enfatizan que la clave para revertir esta tendencia reside en consolidar el apoyo en el sistema de salud desde el momento del nacimiento. Datos epidemiológicos coinciden en que la llamada "hora de oro", que corresponde al momento del contacto precoz piel a piel y la primera puesta al pecho en los sesenta minutos posteriores al parto, es crucial, ya que cuando el lactante es puesto al pecho en esa primera hora, las probabilidades de sostener la lactancia exclusiva se elevan al 60%, mientras que caen al 25% si el contacto se posterga más allá del primer día. “La indicación de fórmulas infantiles debe ser estrictamente médica y no una respuesta apresurada ante la falta de contención en el entorno sanitario”, explica Lic. Jimena Palacios, docente en la carrera de Nutrición de la Universidad de Belgrano y miembro del Comité Organizador de las Jornadas.
En este sentido, especialistas de la Universidad de Belgrano (UB) advierten que el abordaje de la problemática debe dejar de centrarse exclusivamente en la mujer. "La lactancia materna no es una responsabilidad individual ni exclusiva de las madres; requiere una red comunitaria, laboral y sanitaria que la contenga. Cuando 8 de cada 10 mujeres no encuentran un espacio digno para extraerse leche en su trabajo o son influenciadas por discursos comerciales que socavan su confianza, el sistema está fallando. Necesitamos cerrar la brecha creando entornos verdaderamente amigables con la lactancia en todos los ámbitos cotidianos", sostiene la Dra. Lilian Ferré, directora de la carrera de Biología en la Universidad de Belgrano y miembro del Comité Organizador de las Jornadas.
Barreras laborales y el rol del marketing digital
Entre los principales obstáculos para sostener la lactancia exclusiva, el informe de UNICEF destaca la dificultad para conciliar la crianza con la vida laboral y la creciente influencia del marketing comercial:



