El prolongado corte de energía que dejó sin suministro eléctrico a gran parte del sur de Santa Cruz sigue generando repercusiones. Desde la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) advirtieron que las consecuencias para comerciantes, emprendedores y pequeñas y medianas empresas fueron significativas y remarcaron que este tipo de episodios “ya no pueden considerarse hechos aislados”.
En una entrevista realizada en Radio LU12 AM680, el presidente de la entidad, Guillermo Polke, sostuvo que prácticamente ningún sector escapó a los efectos del apagón. “No hubo rubro que no haya sido afectado. El sector comercial, las pymes, la gastronomía, la hotelería, los talleres mecánicos, los medios de comunicación… todos sufrieron un grave perjuicio económico que todavía estamos tratando de cuantificar”, afirmó.
El dirigente explicó que, además de impedir la actividad comercial durante varias horas, la falta de electricidad afectó otros servicios esenciales. “Hoy la energía eléctrica es todo. Se necesita para facturar, para las comunicaciones, para vender, para el marketing. Además, cuando no hay electricidad también se resiente el suministro de agua y, en muchos casos, la calefacción”, señaló.
Polke remarcó que el principal planteo de la Federación no pasa únicamente por obtener una compensación económica para los damnificados, sino por encontrar una solución que evite que estos cortes vuelvan a repetirse. “No queremos que esto se resuelva con una compensación y después nos olvidemos. Lo que queremos es poder trabajar con normalidad. El sector privado necesita previsibilidad”, expresó.
En ese sentido, cuestionó que la provincia continúe dependiendo exclusivamente del Sistema Argentino de Interconexión. “No puede ser que Santa Cruz dependa de un solo cable. Se corta por cualquier motivo y quedamos aislados de un servicio esencial como la energía eléctrica. Eso no puede volver a suceder”, sostuvo.
También criticó que las distintas autoridades busquen deslindar responsabilidades entre organismos y empresas. “A nosotros nos importa poco quién tiene la culpa. Lo que queremos es que esto se solucione. Hay soluciones, pero falta decisión política para llevarlas adelante”, afirmó.
Entre las medidas que considera prioritarias, Polke volvió a reclamar la puesta en funcionamiento de la reserva fría de Río Gallegos, una obra que permitiría contar con generación propia ante fallas del sistema interconectado.
Además, insistió en la necesidad de finalizar la Central Termoeléctrica de Río Turbio. “Es lamentable que tengamos una usina a medio terminar por cuestiones políticas. Sería una solución de largo plazo, no sólo para la generación de energía, sino también para generar riqueza y desarrollo”, sostuvo.
El presidente de la FESC advirtió que el apagón se suma a un contexto económico complejo para el comercio santacruceño. “Hace mucho tiempo venimos diciendo que cierran tres negocios por día por la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo. A todos esos problemas ahora se suma la incertidumbre sobre un servicio básico como la energía“, indicó.
Asimismo, explicó que este escenario también desalienta nuevas inversiones. “Cuando alguien analiza invertir en Santa Cruz se pregunta si va a tener energía, agua, gas y servicios garantizados. Si eso no ocurre, muchos terminan evaluando hacerlo en otra provincia“, señaló.
Sobre el final de la entrevista, Polke remarcó que el perjuicio trascendió al sector comercial y alcanzó a miles de familias santacruceñas.
Recordó que hubo vecinos que permanecieron durante horas sin agua ni calefacción, especialmente en viviendas que dependen de sistemas eléctricos para calefaccionarse. “Hubo trabajadores que no pudieron ir a sus puestos porque tenían que resolver la situación en sus casas. Se congelaron cañerías, hubo familias sin agua, sin calefacción y sin energía. No fue solamente un problema para los comerciantes, la pasó mal toda la sociedad santacruceña”, manifestó.
Finalmente, expresó su expectativa de que las autoridades avancen con medidas concretas. “Esperamos que esto se resuelva para el bien de todos. Hay soluciones; lo que hace falta es darles la importancia que realmente merecen”, concluyó.
fuente: la opinión austral




