El caso por la muerte de Ricardo Ceferino López fue analizado en una audiencia de control de detención realizada en Trelew, donde el Ministerio Público Fiscal expuso la reconstrucción preliminar de los hechos ocurridos el 3 de julio por la noche en el barrio Corradi.
La presentación estuvo a cargo de la fiscal general Julieta Gamarra, acompañada por la abogada de fiscalía Rocío Silva, en el marco de una audiencia donde también se detallaron las primeras medidas adoptadas en la causa.
Según la fiscalía, el episodio se habría iniciado cerca de las 22:20 con una discusión entre el imputado José Almonacid y el comerciante dentro del local atendido por la víctima junto a su esposa, que luego derivó en un enfrentamiento físico en el exterior, donde ambos se habrían trenzado a golpes de puño antes de ser separados.
En ese contexto, la fiscalía sostuvo que, cuando la situación parecía haber finalizado, la víctima habría llamado a sus hijos, quienes salieron en búsqueda del imputado, que circulaba por la zona junto a un amigo, ambos presuntamente borrachos.
Siempre según la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, en el nuevo encuentro en plena calle del barrio, ocurrió una agresión contra Almonacid, quien habría recibido golpes de puño, patadas y un piedrazo en el pecho, lo que habría provocado su pérdida momentánea de estabilidad.
En ese contexto, el imputado habría extraído un cuchillo con el que le provocó una lesión punzocortante en el sector intercostal izquierdo a López. Durante el forcejeo, los hijos de la víctima también habrían participado de la confrontación con golpes y patadas.
Tras la herida, la víctima logró retirarse hacia su domicilio, donde fue asistida por uno de sus hijos, pero posteriormente se descompensó y fue trasladada al hospital “María Humphreys”, donde falleció a las 23:45 como consecuencia de la lesión.
El Ministerio Público Fiscal calificó provisoriamente el hecho como “homicidio simple con exceso en legítima defensa”, y solicitó medidas de restricción para el imputado, entre ellas la prohibición de acercamiento a la familia de la víctima, su domicilio y el comercio.
También se requirió la realización de rondines policiales y se informó que Almonacid presenta lesiones compatibles con signos defensivos, además de una incapacidad laboral superior a los 30 días. La fiscalía indicó que el caso quedará ahora bajo la órbita del fiscal general Mauro Quinteros.
La defensa del imputado cuestionó la autoría y la mecánica del hecho, al sostener que Almonacid habría perdido el conocimiento tras recibir un golpe en la cabeza, lo que impediría determinar con precisión su participación en el episodio y la pertenencia del arma utilizada.
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías Marcos Nápoli consideró acreditada la existencia del homicidio en esta etapa inicial, aunque remarcó la complejidad del caso y la necesidad de analizar la reprochabilidad de las conductas de todos los intervinientes para llegar a una conclusión definitiva.
El magistrado también hizo referencia a la repercusión social del hecho, señalando la circulación de comentarios en redes sociales y otros medios, y advirtió sobre la dificultad de arribar a conclusiones certeras en esta instancia temprana de la investigación.
Asimismo, dispuso las medidas solicitadas por la fiscalía, incluyendo la prohibición de acercamiento del imputado, y ordenó rondines policiales en los lugares vinculados a la víctima.
Además, recomendó al imputado evitar cualquier tipo de reacción frente a posibles situaciones o provocaciones derivadas del impacto social del caso.
Finalmente, se dispuso la apertura formal de la investigación penal preparatoria, que continuará bajo análisis judicial mientras se incorporan nuevas pruebas y testimonios.
fuente: adn sur




