La ilusión de un grupo de niños que se prepara para despedirse del Jardín de Infantes N°49 de Pico Truncado, Santa Cruz, quedó envuelta en una fuerte polémica.
En este sentido, familias de la Sala de 5 años denunciaron presuntas irregularidades en la administración de los fondos recaudados para materiales escolares y camperas de egresados, una situación que ya fue llevada ante la Policía y que genera creciente preocupación en la comunidad educativa.
Todo comenzó cuando los padres intentaron conocer el estado de la confección de las camperas, uno de los proyectos más importantes para los alumnos que este año finalizan el nivel inicial. Lo que parecía una consulta de rutina terminó derivando en una serie de inconsistencias que encendieron las alarmas.
"Jamás pensamos que íbamos a pasar por algo así. Era una persona en la que todos confiábamos y por eso nadie dudó cuando se ofreció para manejar la plata", contó una de las madres involucradas.
A principios del ciclo lectivo, las familias acordaron designar una tesorera para administrar los aportes económicos destinados a diferentes actividades y compras para los alumnos. La mujer elegida era conocida en la localidad y mantenía contacto frecuente con muchas de las familias.
Durante el año, los padres realizaron aportes para la compra de materiales escolares y, posteriormente, para las camperas de egresados. Según explicaron, entre ambas recaudaciones se reunieron más de 2.9 millones de pesos.
Las dudas comenzaron cuando varios padres solicitaron comprobantes de pago de las camperas y no obtuvieron respuestas claras. "Nos decía que había tenido problemas con el celular, que se habían borrado los mensajes y que no podía mostrar las conversaciones con la empresa. Al principio intentamos creerle porque nadie quería pensar lo peor", relató otra madre.
Según indicaron, también recibieron capturas de pantalla y explicaciones sobre supuestos inconvenientes técnicos que impedían acceder a la documentación.
Ante la falta de certezas, una de las familias decidió comunicarse directamente con la firma encargada de confeccionar las camperas para conocer el estado del pedido.
La respuesta fue inesperada. "Cuando hablamos con la empresa nos dijeron que no tenían registrado ningún pago de nuestra sala. Ahí entendimos que algo no estaba bien", explicó una de las denunciantes.
De acuerdo con el relato de los padres, desde la empresa confirmaron que existían pedidos correspondientes a otros grupos del mismo establecimiento, pero no de la Sala de 5 años involucrada en el reclamo.
La noticia provocó indignación y una inmediata convocatoria entre las familias para intentar obtener explicaciones. "Sentimos mucha bronca porque detrás de esa plata hay esfuerzo, horas de trabajo y sacrificio de cada familia", expresó otra madre.
Tras conocerse la información, los padres solicitaron una reunión con la mujer que administraba los fondos. Según aseguraron, ella misma convocó al encuentro, pero finalmente no se presentó. "Lo único que queríamos era que nos dijera la verdad. Si había pasado algo, necesitábamos saberlo. Pero nunca apareció", sostuvo una de las familias afectadas.
Con el paso de las horas comenzaron a circular versiones que indicaban que la mujer estaría preparando una mudanza fuera de la ciudad, lo que incrementó aún más la preocupación. "Escuchamos comentarios de vecinos que la habían visto cargando cosas. No sabemos si es cierto, pero en ese momento sentimos que debíamos actuar rápido", señalaron.
Finalmente, los padres decidieron radicar una denuncia formal para que se investigue qué ocurrió con el dinero aportado. "Presentamos todo ante la Policía porque necesitamos respuestas. No estamos hablando de una diferencia mínima, sino de fondos que juntamos para nuestros hijos", remarcaron.
Mientras la investigación avanza, las familias comenzaron a organizar nuevas actividades para recaudar dinero y poder concretar la compra de las camperas.
Según explicaron, la prioridad es que los niños no resulten perjudicados por una situación que les es completamente ajena. "Lo más triste es tener que explicarles a los chicos por qué todavía no tienen sus camperas. Ellos están ilusionados con su egreso y no queremos que pierdan ese momento", manifestó una madre.
En la misma línea, agregó: "Vamos a volver a empezar si hace falta. Haremos rifas, ventas o lo que sea necesario. Lo importante es que los nenes puedan terminar esta etapa con la alegría que merecen".
Ahora, las familias esperan que la investigación avance y permita esclarecer el destino de los fondos, mientras intentan reconstruir el proyecto que habían imaginado para despedir a sus hijos del jardín.
Con información de HD Mas, editada y redactada por un periodista de ADNSUR

